martes, 22 de febrero de 2011 | By: Vïana

Mundos paralelos~


«No te vayas, no me dejes así»,
te hubiese dicho entonces.
Pero no dije nada, sin embargo.
Me quedé quieto, allí, bajo la lluvia,
como un perfecto imbécil,
viendo cómo te ibas para siempre.
Eso es lo único que hice.
Luego, es verdad,
bebí durante muchos meses mucho, demasiado.
Hasta que una mañana de resaca infernal
te vomité en la alfombra.
Y esa fue al final toda la historia.
Ya ves, nada: talego y medio de tintorería.


Cruzar cuatro palabras en un bar,
y percibir al instante
que nada queda de aquella vieja historia.
Que somos dos extraños, nada más.
Dos extraños a los que la vida
puso en una esquina el tiempo justo para engañarse un poco,
gozar también a veces,
e incluso prometerse irrealidades.
Dos extraños que esta noche
se miran con indiferencia,
o apenas si se miran.
Que tienen prisa, ganas de despedirse,
de volver a su mundo.
Y que ya ni se molestan en fingir~

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